Déjame salir.

Yo no pinto ni compongo mundos, yo los describo, los colmo de vida con ayuda de tintas y superficies planas. Yo no soy un dios y aún así doy vida a metafóricas ninfas e idílicos paisajes. Yo soy quien da sonido a la lira de Apolo y luz a los ojos de Venus, soy yo quien hago crecer a mi antojo las magnolias y petunias, quien traza horizontes y da color a las aguas oceánicas. Soy yo quien da alas a gorriones en medio de una tormenta, quien roza el pelo del angora y suspira en los oidos de mundanos. Yo soy dueña de sus destinos, ama y señora de sus vidas, decido cuando mueren y ellos cuando nacen. Soy madre de huérfanos y amiga de marginales, soy maestra de ignorantes y confidente de pecadores. Soy quien hace amanecer soles de oro en el cielo y quien describe lunas de plata en el universo. Soy novata en el este arte y experimentada en la inmadurez, yo juego con palabras que fueron apartadas. Soy quien siembra mundos incorpóreos para después recoger sueños reales.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Capitulo 1: Cartas al mar.

Lágrimas.
  .1. Cartas al mar.
  A pesar de todo lo que ocurrió, hecho de menos su risa, su protección y los momentos a su lado. Sé que esto ya no lo leerá así que queda en mi mano que otro lo haga por esa persona, por la persona que vivió un destino y, a la vez, un final cruel. Siempre supe que algo no estaba del todo bien. Aunque, claro está, nada, nunca, está lo suficientemente bien. Duele. Rencor hacia el destino, odio hacia la suerte y desprecio al tiempo que se llevó la mitad de mi alma. Un vacío en el interior de mi corazón se hace cada vez más profundo con cada latido, con cada lágrima y con cada sorbo de Martini.
  ¿Sobreviviré a los recuerdos? aquel día supe que jamás me lo perdonaría. Aquella noche confirmé mi muerte con el diablo. Francia se me antoja indiferente, fría y arrogante. Ya no encuentro esas trades soleadas paseando por los alrededores de San Nicolás, los cafés acompañados de paseos por las poco concurridas calles peatonales o las comidas en mi viejo y pequeño apartamento. Cada palabra que escribo en mi diario se me hace eterna. Creo que lo peor será escribir la palabra que lo acabará todo. Aquella que empieza con una simple "f" pero que de simple no tiene nada. Lo quiere decir todo, se refiere al cierre de un viejo capitulo y, aunque realmente no sé donde colocarla, sé que llegará. Una suave brisa se hace notar entre las olas de la costa. Algún que otro bote lleva ignorantes turistas hacia la horilla. Allí estás, te veo... Pero eres diferente. Pareces otra persona. Quisiera llamarte, pronunciar tu nombre. Daría mi eternidad solo por volver a ver tu sonrisa. La misma que llenaba al sol de luz. Pero no sucederá. No volverás jamás. No volveré a mirarte, tocarte, escucharte o hablarte. Te convertiste en lo que siempre quise evitar... Millones de granitos de ceniza. Así lo quisiste,
¿recuerdas?. Sufrí, sufro al esparcir tus cenizas aquí, justo donde querías.
  No te preocupes saldré de esta, pronto... Muy pronto estaré a tu lado, como debería ser. Como siempre quisimos.
  Basta de tristes palabras, si continuo así me quedaré sin lágrimas por el resto de mi vida. Ahora, aquí sentada en una amplia toallada de color turquesa, con un Martini sujeto por la arena y mi diario apoyado en mis piernas siento que nada es real. ¡Maldita sea!. No puedo evitar escribir lo que realmente siento. No quiero engañarme.
Regresa, porfavor... Porfavor, no quiero estar sin ti, no quiero la soledad y mucho menos el adiós definitivo. ¿No habrá un "hasta luego"? es menos infinito, más esperanzador. Porque, entre tú y yo, nunca me gustó la palabra "adiós" y necesito la esperanza de que no me olvidas, de que aún me escucharás, me cuidarás... Júralo, ¡Júralo!. Yo lo hice, lo cumplí... Cumplí mi promesa hasta que vino a por ti, entonces yo no pude hacer nada. Entonces fue cuando decidimos huir y abandonarles, a todos. Tengo que decir que no fue fácil para nosotros dejarles atrás. Él y yo encontraremos la forma de descubrir lo que te ocurrió enrealidad.
  Es hora de marcharme. Volveré a escribirte. Lo sabes. Lo sé.
Firmado: Una pésima guardaespaldas.

1 comentario:

  1. Al darme cuenta de mi error en este blog he decidido aclararlo: Cartas al mar es el primer capitulo, seguido de este está el Capitulo 1. Si hay cualquier duda, porfavor, escribanme.

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